Desde la primera factura de enero de 2019 hasta hoy: $4.592,5 millones facturados, 407 facturas, 85 clientes y 6.705 personas atendidas. Esta vista reconstruye la historia de la compañía desde el registro contable factura por factura, no desde el relato, y deja cada cifra con su fuente al lado, lista para diligenciar una aplicación de inversión.
Disruptia no nació siendo lo que es. La serie de facturación dibuja tres relevos de producto dentro de la misma razón social: el software a la medida que la fundó, el par Rutas para el Trabajo y Colocación Laboral que lo reemplazó con dinero de cooperación, y Capacidad Adaptativa, que desde 2025 la devuelve al mundo B2B. Cada relevo se hizo sin perder continuidad de ingresos.
Un producto aquí no es una promesa de catálogo: es una línea que emitió factura. El análisis cubre solo venta, $4.054,0 M, y deja el capital no reembolsable aparte, porque un evaluador no mezcla subsidio con facturación comercial. Cada producto tiene su propia física: cambian el ticket, el segmento, el número de clientes y la concentración, y esas cuatro cosas juntas dicen más del negocio que el total.
Aquí está el dato que más pesa en una evaluación de inversión: el 88,0 % del ingreso histórico viene de clientes que volvieron a comprar. No es una compañía que gane licitaciones sueltas; es una que retiene. El contrapeso honesto es la concentración.
Las cifras de impacto salen del registro individual persona por persona, no de sumar las metas de los contratos. Están gobernadas por la Ficha de definición de métricas de impacto v1.3, firmada por las dos direcciones, que fija qué cuenta como persona atendida y qué cuenta como vinculación laboral.
La misma tabla que alimenta el selector de arriba. Una persona cuenta en el año en que inició su ruta, así que quien pasó por rutas en dos años distintos aparece en los dos: son 28 personas en toda la serie, y por eso la suma de los años excede en 28 al conteo de personas únicas.
La fila de total no es la suma de las columnas: es el conteo de personas únicas sobre toda la base. 2.265 personas quedan fuera del corte anual y 28 aparecen en dos años distintos. El porcentaje de mujeres va sobre las personas atendidas del año, no sobre las que tienen el campo de género diligenciado. Donde esa cobertura es baja, el porcentaje queda marcado como piso: la participación femenina real es por lo menos esa, nunca menos. Beneficiarios totales es la suma de las personas atendidas más el impacto indirecto estimado en sus hogares.
Siete grupos priorizados por la política de inclusión laboral colombiana, con su peso en la operación y su tasa de vinculación. La tasa más alta no está en el grupo más grande: las personas con discapacidad se vinculan al 26,7 % y la población retornada al 70,7 %, muy por encima del promedio general.
Esto no es un forecast comercial: es facturación pendiente de contratos que ya están firmados. Cada peso de abajo tiene un documento contractual detrás y un hito por cumplir. La única excepción está marcada.
Las preguntas que toda aplicación de inversión hace, respondidas con la cifra que resiste verificación y con el archivo que la sostiene. Donde un dato no existe o no se puede probar, lo dice en vez de rellenarlo.